Puedo hallar un ambiente romántico y escribir diferentes versos de amor que desborden la imaginación, recorran metáforas inéditas, sepulten los lugares comunes. Puedo preparar un café pensando en ti, idear nuestra historia perfecta, mientras busco sonidos mágicos que narren mi pasión, mi ansiedad por amarte, escribir el relato que sentencie la canción de Pablo Milanés Ámame como soy. Puedo hoy recorrer mis recuerdos y ahí, descubrir mil instantes únicos que tenían sentido porque estaban las personas amadas.
Mientras me desespero por hallar lugares perfectos, palabras exactas en ternuras, mientras escucho los ritmos cotidianos que solo hablan de prisa y conquista, olvido lo más importante, amar y valorar esa cotidianidad imperfecta donde existe lo más valioso: compartir el día a día con los seres queridos.
Todo puede ser muy breve, demostrar el amor, a pesar de los fracasos, de los problemas, devuelve esa energía necesaria para continuar. Mientras busco, el tiempo pasa. El presente es momento de ensueños, aunque no posea la atmosfera deseada. Bendecir ese rincón sagrado que es el hogar a cada momento y sentenciar: allí habita lo más valioso, es mi sinónimo de refugio y abrazo.
Puedo hallar el ambiente de luces y esplendor donde escriba el poema más elocuente, hoy solo deseo escribir versos cotidianos donde pueda besar a mis seres queridos, poesías con el café derramado, con nervios por las situaciones diarias, pero sin las ausencias, duelen tanto. Soy repetitiva, solo existe ahora, la mejor poesía, besar, abrazar y amar siempre.