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Nuevo Código de las Familias: legitimando los afectos, el amor y el respeto (I)

Psicología para tu vida

#PsicologíaParaTuVida te propone algunas reflexiones, en torno al Código de las Familias, en su propósito de proteger las diversas realidades familiares existentes en la Cuba de hoy.

El Código vigente en nuestro país es de 1975, con otras condiciones y particularidades sociodemográficas, económicas y psicosociales. Ya en los años 90, la familia cubana distaba del modelo de familia propuesto en el Código de 1975, que entonces era una norma de avanzada. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), se duplica la población de 60 años y más, que había cuatro décadas atrás, además el ciclo de vida familiar es tardío, lo cual está asociado a la acentuada disminución de la fecundidad en el país, desde hace 43 años.

En nuestro país se establece una dinámica demográfica y familiar muy sui géneris: tenemos familias pequeñas, de alrededor de tres personas como promedio, con composiciones diferentes y con un incremento de las personas envejecidas. Conjuntamente con esa tendencia de familias pequeñas, se está incrementando también en el país el número de hogares unipersonales, que no son familias pues están compuestos por una sola persona. Estos representan alrededor del 18% de los hogares en Cuba. Estas personas pueden o no pertenecer a una red familiar, nacional o trasnacional.

Según la Doctora en Ciencias Patricia Arés Muzio, psicóloga y profesora titular y consultante de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, la familia cubana ha venido produciendo una serie de cambios: es diversa en sus estructuras, en su forma de organización, por lo que ya no podemos hablar de un único modelo de familia, tendencia que no es diferente, tanto en Cuba como en el mundo.

No hay una única forma de organización de la familia: “Las familias se parecen a su tiempo, a su contexto social e histórico y estamos hablando de una familia atravesada por la migración, el aumento del divorcio, por la disminución de la fecundidad, el envejecimiento demográfico entre otros elementos”, señala la especialista.

Todo ello, dijo, ha hecho unas formas de organización familiar donde “ese modelo tradicional de mamá, papá y nené para nada es una visión idealizada retrospectiva de familia, pero que no tiene siempre relación con las realidades que las familias están viviendo en la actualidad”.

Este nuevo Código nos invita a repensar y redefinir las visiones que tenemos de la familia, pues, aunque vivimos realidades tan diversas, muchas veces tenemos una visión única de familia”, según Arés Muzio.

La sicóloga consideró que es esencial reforzar los lazos de amor y descentrar la idea de que la familia está sustentada en los códigos sanguíneos, donde se asume como la familia verdadera la que tiene vínculos de parentesco. “Los niños cubanos no utilizan para nada conceptos de familia que tengan que ver con estos modelos únicos. Cuando se le pide a un niño que pinte su familia, este dibuja a las personas que quiere, vivan o no bajo el mismo techo”, sostuvo la especialista.

En Cuba, insistió, la familia es una red familiar, hay sistemas multifamiliares donde las vidas de las personas discurren en más de una unidad familiar.

“En el Código se le va dando visibilidad a todas estas realidades familiares. Vale rescatar algunas como la presencia de los abuelos. En el 64% de las familias cubanas está la presencia de un adulto mayor y la mayoría de estos desarrollan un rol de abuelo. Alrededor de 20 000 niños y niñas en Cuba viven solo con sus abuelos, pues los padres han emigrado, están de misiones o en otros trabajos. Por lo tanto, el abuelo es una figura a defender, a proteger, pues a veces este ha quedado en un limbo jurídico, los padres no están y tienen que tomar decisiones de procederes médicos y otras necesidades y sin embargo no puede hacerlo porque no tiene protección”, explica Arés Muzio.

Por otro lado, debemos romper la visión idealizada de la familia, pues puede ser un espacio desigual de poder, gestora de prácticas opresivas en muchos casos que hay que proteger, porque las familias son también gestoras de violencia. Este Código tiene el propósito de darle protección o contención a problemáticas como la intergeneracionalidad que hoy tenemos, la responsabilidad compartida de los padres al rescatar la fortaleza de esa paternidad, de las tenencias compartidas para que ese divorcio no deje a la madre en una situación de sobrecarga, por ejemplo.

Otro aspecto que se reconoce en este Código es el rol de los abuelos, que van a poder seguir disfrutando del vínculo con sus nietos, aun cuando ocurra una ruptura en la pareja y se centre la atención del menor en un ala de la familia.

De igual forma, el Código habla de las madres y los padres afines, conocidos como las madrastras y padrastros. “El Código también permitiría reconocer el vínculo entre niños que han tenido como una presencia importe de sus vidas a una pareja de algunos de sus padres”, señala la doctora Roxanne Castellanos Cabrera, profesora titular de la facultad de Psicología de la Universidad de La Habana 

La doctora Roxanne Castellanos explicó que hay muchos niños que aunque están afiliados legalmente a sus padres no viven con ellos, sino que lo hacen con abuelos, otros familiares y en ocasiones personas que no son propiamente de la familia “van a haber recursos para reconocer estos otros vínculos, y para que puedan ejercer las representaciones legales de esos menores”.

Otro aspecto de interés que promueve este cuerpo legal es la contención al matrimonio adolescente o precoz. En este anteproyecto se elimina cualquier excepcionalidad para la edad del matrimonio, solamente puede ocurrir a partir de los 18 años. Si bien esto no limitará la edad de inicio de las relaciones sexuales, va a proteger a las jóvenes, que son el grupo más vulnerable, y que en la norma de 1975  muchachas eran vulnerables pues la edad reconocida para el vínculo matrimonial era mucho menor que lo  varones.  Por ello, este Código también trabaja la igualdad de género, la justicia y la equidad “rompe las asimetrías anteriores de diferentes edades en cuanto al sexo del adolescente y es algo revolucionario”, según la doctora Beatriz Torres Rodríguez, profesora titular del Centro de Estudios Demográficos de la UH.

La doctora Ana Isabel Peñate Leiva, profesora e investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales destacó que el Código visibiliza los derechos de las niñas, niños y adolescentes.  Hay un cambio sustancial y cualitativo respecto al anterior código de 1975 que está en vigor hasta este momento, precisa la especialista.

“Las familias son los primeros espacios de socialización de los seres humanos y en la medida en que se establezcan pautas educativas más democráticas y menos verticalistas e impositivas se creará un ambiente familiar más armónico. En definitiva, también constituye un derecho de la infancia”.

Peñate Leiva subraya que se debe educar para la participación y para aprender a ejercer los derechos, y para ello no se puede esperar a que se llegue a la adolescencia, sino que se realiza acorde a la edad y al desarrollo del niño.

“En Cuba los niños son muy queridos y protegidos, y hay que darse cuenta que están necesitados de cuidados y apoyo, pero que poco a poco le podemos dar un gran regalo si les permitimos que sean más participativos de sus procesos de desarrollo”, destaca Roxanne Castellanos Cabrera.

La profesora titular del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, Beatriz Torres Rodríguez, afirmó que dentro de los derechos sexuales y reproductivos está el derecho a la autonomía y la integridad del cuerpo. La autonomía e integridad del cuerpo está relacionada con la prevención de la violencia. “Un derecho que también hay que luchar es el derecho al placer, y eso está relacionado con una salud sexual”, destaca.

Torres Rodríguez se refirió, asimismo, al derecho a contraer, formar o disolver matrimonio cuando se tenga la edad, las condiciones, la madurez suficiente: “El Código se basa en una mirada de los derechos, sobre el respeto y la equidad”.

Esperamos que la sección de hoy te sirva acercarte a la propuesta del nuevo Código de las Familias en Cuba, tema que continuaremos en la próxima entrega de esta sección #PsicologíaParaTuVida.

Sitios consultados:

https://www.tsp.gob.cu/en/node/7354

https://www.cubadebate.cu/especiales/2021/12/01/como-el-codigo-de-las-familias-protege-a-ninas-ninos-y-adolescentes-video/

https://www.cubadebate.cu/noticias/2021/11/17/codigo-de-las-familias-que-cambio-tras-las-consultas-especializadas/

https://www.acn.cu/cuba/88027-reconoce-experta-beneficios-del-proyecto-del-codigo-de-las-familias-para-los-ninos-y-adolescentes-cubanoshttps://www.radiorebelde.cu/noticia/el-nuevo-codigo-de-las-familias-se-parece-a-su-tiempo-20211005/

MSc. Lisneth Rodríguez Hernández
Licenciada en Psicología. Máster en Ciencias Sociales y Axiología. Directora de Comunicación Institucional, de la Universidad de Holguín.

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