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Por una cultura científica en torno al caracol gigante africano

El Taller forma parte de las acciones de celebración del aniversario 20 del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales (CISAT). UHo FOTO/Marjel Morales Gato.

Con el objetivo de elevar la cultura científica en torno al Caracol Gigante Africano (CGA), considerado como una de las cien especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, la Filial de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) de la provincia de Holguín, creó un espacio de capacitación con investigadores y especialistas del territorio, en pos de lograr una concientización acerca de esta problemática.

El Dr. C. Roberto Pérez Rodríguez, presidente de la Filial de la ACC, y profesor e investigador de nuestra Casa de Altos Estudios, comentó que este espacio de la Filial se gestó dentro de las acciones de celebración del aniversario 20 del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales (CISAT).

Indicó, además, que se invitaron a diversos especialistas para analizar el tema desde tres visiones: implicaciones para el medio ambiente, para la agricultura y para la salud humana. Asimismo, enfatizó en la necesidad de “que todos seamos reproductores de esta información hacia la comunidad, porque una de las funciones que tiene la ACC es la divulgación científica a diferentes escalas y niveles”.

La conferencia inaugural “Caracol Gigante Africano (Achatina (Lissachatina) fulica (Bowdich, 1822): implicaciones ambientales”, estuvo a cargo del MSc. Alejandro Fernández Velázquez, investigador del CISAT, perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).

Por otra parte, el Departamento Provincial de Sanidad Vegetal socializó información actualizada de la marcha del trabajo en función de la  detección, contención y control del Caracol Gigante Africano en Holguín, mientras que el Centro Provincial de Higiene y Epidemiología expuso los principales riesgos para la salud humana, asociados a este molusco.

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¿Qué distingue al Caracol Gigante Africano?

  • Achatina fulica, especie nativa de África Oriental, expandida a partir de 1800. Su introducción en América inició en Hawai en 1939, a finales de la II Guerra Mundial alcanzó California y fue registrada en Florida a inicios de la década del 70, momento en el cual pudo ser erradicada. En el año 2013 se detectó un nuevo foco.
  • Molusco terrestre y hermafrodita.
  • Crecimiento corporal acelerado: es el caracol terrestre de mayor talla, en nuestro país su concha puede alcanzar los 20 cm.
  • Omnívoro, consume más  de 200 especies de plantas y materia orgánica en descomposición (excrementos de animales domésticos, hojarascas del suelo, restos orgánicos domiciliarios, hasta moluscos muertos de su propia especie).
  • Alta resistencia a las variables ambientales; la supervivencia y reproducción es favorecida por las lluvias (humedad), temperatura óptima, disponibilidad de alimentos, refugios y lugares sombreados.
  • Los huevos son depositados en el suelo hasta 25 cm de la superficie y eclosionan en pocas horas hasta 17 días después de la puesta. Las puestas anuales se repiten de 5 a 6 veces, con 100 huevos cada una como promedio.
  • Sus principales espacios son los asentamientos humanos y poblacionales, están activos durante la mayor parte del año, al anochecer, en la noche y temprano en la mañana.
  • Pueden vivir en promedio de 5 a 6 años.

¿Cuándo se detectó la presencia del CGA en Holguín?

  • El jueves 23 de mayo de 2019 se detecta la presencia del CGA  en la localidad de Certeneja en el municipio Holguín, entre las hojarascas, en las plantas, cercas de cardona, dentro de las casas y en un área forestal.
  • El CGA se mantiene confinado en el lugar de la detección, que es un espacio de aproximadamente 150 x 100 metros (1,5 ha), donde se ubican 5 casas de vecinos del lugar.
  • Hasta ahora el CGA en Holguín se ha localizado en cardona, guásima, fruta bomba, entre las piedras, en hojarascas y en cuevas, y no representa un peligro para la agricultura, pues en ese sitio no hay cultivos de importancia agrícola.
  • Hasta el 14 de octubre de 2019 en Holguín se habían colectado 1951 ejemplares del CGA, eliminados por enterramiento.

¿Qué consecuencias provoca el CGA para el medio ambiente, la agricultura y la salud humana?

  • Constituye un peligro para la diversidad biológica, este caracol es un competidor fuerte, puede contribuir a la probable extinción de especies de moluscos, disminuye cultivos o plantas endémicas y nativas. Ocasiona afectaciones a la salud animal y afecta el ciclo de nutrientes y las cadenas alimentarias.
  • Provoca severos daños a cultivos varios, horticultura, plantas ornamentales y de interés medicinal y causa pérdidas de materias primas, así como gastos financieros para su manejo y control.
  • El principal riesgo para la salud humana y animal resulta la posibilidad de actuar como huésped de nemátodos, parásitos alojados en los tejidos fibromusculares y en las secreciones de baba del CGA.
  • Dichos nemátodos pueden causar meningoencefalitis eosinofílica (inflamación de las meninges y el cerebro, altamente mortal) y angiostrongiliasis abdominal en las personas.
  • En los seres humanos las larvas no pueden abandonar el cerebro, no alcanzan la madurez y no completan el ciclo de vida.  La muerte de estas larvas (adultas jóvenes) en el cerebro son las que provocan el cuadro neurológico.
  • El CGA puede ser agente transmisor de otras bacteria gramnegativa,  como Aeromonas hydrophila, causante de diversas afecciones, especialmente en  seres humanos con sistemas inmunológicos delicados.

¿Qué medidas preventivas y de control se pueden llevar a cabo?

  • No aplicar plaguicidas, ni manipular los ejemplares con la mano, por su incidencia en la salud humana y animal.
  • Lavar bien los vegetales y frutas antes de ingerir, de ser posible, con hipoclorito de sodio.
  • No ingerir alimentos crudos que puedan haberse contaminado con caracoles, babosas, heces, tierra.
  • Eliminar del jardín restos de madera, materiales de construcción o cualquier otro elemento que pueda servirle de refugio.
  • No trasladar los caracoles a otras zonas. Tampoco plantas u otros elementos del hogar donde los caracoles o sus huevos podrían alojarse.
  • Realizar control de roedores.
  • Como método de control se indica la eliminación y enterramiento de los ejemplares detectados, primero se deposita una base de cal, luego los caracoles, y se le aplica encima una nueva capa de cal y una de tierra, efectuando esta operación hasta llegar a la superficie.
  • En caso de hallarlos, también se pueden tomar con guantes impermeables (látex), se colocan en una bolsa, para aplastarlos y enterrarlos, o introducirlos en un recipiente con dos partes de agua y una de cloro. Los guantes también deben ser enterrados o quemados.
  • En caso de detectar ejemplares sospechosos, notificar de inmediato a los centros municipales de Higiene y Epidemiología, a los consultorios médicos de la familia, a las entidades de la Agricultura y las estaciones territoriales de Sanidad Vegetal.

Fuentes de información: Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales, Departamento Provincial de Sanidad Vegetal, y Centro Provincial de Higiene y Epidemiología.

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