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Duelo por COVID-19: manejo en niños y niñas (I)

Psicología para tu vida

#PsicologíaParaTuVida, te propone dedicar las secciones de este mes, a un tema de particular sensibilidad: el manejo del duelo en niños y niñas. Es muy importante para la salud mental, el acompañamiento de la familia en este doloroso proceso, saber escuchar, contener, aclarar dudas, estar con y para ellos y ellas. Además de vivir el dolor por la pérdida física de un ser querido, la familia debe afrontar esta compleja tarea, no sin ansiedades y malestares. Sin embargo, existen estrategias que pueden ayudar a que el impacto sea menor, gestionando el dolor de la pérdida y la autorregulación.

La COVID_19 ha cambiado nuestra vida y la forma en que nos enfrentamos a la muerte, entre otros aspectos, porque el proceso de duelo debe ajustarse a este contexto. ¿Qué aspectos hacen particular este el duelo en la muerte por COVID_19?

  • Es posible que hayas dejado a tu ser querido y no lo volviste a ver, incluso, a veces, “no estaba tan enfermo”.
  • Quizá no lograste despedirte de él/ella como hubieras querido.
  • A veces la noticia llega de repente, demasiado rápido, lo que hace que cueste más trabajo asimilarla, pues hasta hace poco esa persona “estaba bien”.
  • Por seguridad, no puede haber funeral, y la presencia de los menores en este momento es muy limitada.
  • El confinamiento impide hacer una despedida comunitaria.

¿Qué recomendamos para el manejo del duelo en niños y niñas?

  1. Habla siempre con la verdad y sé honesto con él/ella.
  2. Usa un lenguaje simple, claro y directo, y toma en cuenta su edad.
  3. Explica lo sucedido: “tu abuelo murió”, “tu tío murió”, evita decir “se fue al cielo, se quedó dormido para siempre, se convirtió en ángel, se nos adelantó, Dios se lo llevó”…
  4. Deja que exprese sus dudas y respóndele la verdad.
  5. Acompáñalo y mantente presente.
  6. Hazle saber que nada de eso es culpa suya.
  7. Si lo crees necesario y conveniente, incluye en la conversación sus creencias religiosas, de tenerlas.
  8. No te reprimas, no importa que te vea llorar, eso es coherencia emocional, lo normal es llorar o estar triste por algo que nos duele. Explícale cómo te sientes y qué te hace sentir mejor.
  9. Habla con él/ella de lo que viene, incluso si no puede estar ahí. (entierro, cremación, etc)
  10. Por la imposibilidad de realizar un velorio, es importante que se realice algún ritual de despedida, con la finalidad de comenzar el proceso de duelo para los niños/as y familiares.
  11. Se sugiere destinar un espacio de la casa para un “altar” como tributo, con fotos y/o objetos personales de la persona que falleció, con flores, velas u otras cosas significativas para la familia, que se debe mantener sólo por un tiempo.
  12. Recuerden juntos a la persona que murió y busquen formas de mantener vivos los recuerdos.
  13. Fomentar diferentes maneras en que los niños/as puedas expresar sus emociones: cuentos, películas, escrituras, pintura, deporte, conversaciones.
  14. Si bien el abrazo y el contacto físico es un buen recurso para reconfortar o contener al otro/a, si esto no es posible, deben buscarse alternativas de comunicación, para consolar y acompañar en la distancia, y evitar sentimientos de soledad y desesperanza.
  15. El establecer una rutina, con actividades cotidianas, como se hacía antes de la pérdida, le proporcionará al niño/niña, cierta la estabilidad y estructura necesaria. Es importante retomar las tareas diarias, principalmente los horarios de comida, sueño, horas de juego, responsabilidades escolares o académicas, y de la casa.
  16. Presta atención a los estados de ánimos del niño o de la niña, y a su conducta (hábitos de sueño, alimentación, juego, comunicación). Se pueden presentar conductas que ya estaban aprendidas y superadas, como hacerse pis en la cama, pedir ayuda para vestirse, comer, bañarse, hacer tareas, dormir solo/a, entre otras. Esto es algo esperado como consecuencia de la pérdida. No obstante, si se alargara, intensificara, o no mejorara, o si hubiera un cambio significativo durante un tiempo prolongado (6 meses aproximadamente), pide ayuda profesional.
  17. Intenten tener momentos de diversión y distracción juntos.
  18. Asegúrate de que sus amigos, escuela y grupos cercanos, sepan de la pérdida que tuvo.
  19. Hazle saber que todo pasa, y que este dolor pasará también, aunque en este momento no lo parezca, lo que no pasará es el recuerdo de la persona querida y lo que significa para la familia.

Esperamos que la sección de hoy te sirva para acompañar a nuestros niños y niñas y contribuir a su salud mental. Síguenos en la próxima sección de #PsicologíaParaTuVida, trataremos las características del proceso de duelo, según diferentes etapas del desarrollo infantil.

Adaptado de:

Duelo por COVID_19: porque no todas las despedidas son iguales. Red Latinoamericana de Psicología Pediátrica y Asociación de Médicos del Hospital Infantil de México, A.C.

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