Por Yanela González
Cuando llevamos cierto tiempo como estudiantes de una lengua extranjera, vamos notando detalles del idioma que antes, quizás, pasaban desapercibidos. Un detalle que nos sorprende cuando volcamos nuestra atención hacia la nueva lengua, es que percibimos cómo los bilingües y políglotas sonamos diferentes en cada una.
¿Cómo es posible que la misma persona tenga voces diferentes para cada una de las lenguas que habla? ¿Qué factores condicionan este fenómeno? En algunos casos el cambio es tal, que parece se trata de 2 personas diferentes, y algunos alegan notar casi un cambio de personalidad cuando el multilingüe habla en diferentes idiomas.
Para comenzar a entender a qué nos referimos y cómo se manifiesta esto, es preciso entender primero que cada idioma tiene una frecuencia media diferente y esto afecta al habla. Por ejemplo, en el caso del japonés, este tiene una frecuencia más alta que el inglés y este a su vez, tiene una frecuencia más alta que el español. Es por ello, que si comparamos nuestros tonos en español y en inglés, en el segundo sonamos con un tono más agudo.
Además de esta razón, otros motivos lo condicionan. En un estudio de la Universidad de Stirling, Reino Unido, se demostró que como personas, somos seres sociales, y por tanto, adaptamos el tono y la fonética de la voz para facilitar la comunicación con la persona hablante del idioma extranjero. También se quiere sonar más nativo, para demostrar que lo manejamos bien, por ello, el ritmo, la entonación y pronunciación nos modifican un poco el tono de voz.
En 1984, el investigador de la fonética, J.J. Ohala, nos plantea que cuando una persona habla la lengua extranjera, esto supone un estrés psicológico que provoca nervios y falta de control del habla. De ahí que, se tiende a subir el tono de voz natural a uno más alto. Posterior a este, numerosos estudios demostraron lo mismo, o que en su lugar se bajaba el tono. Más reciente, en el año 2015, los investigadores Järninen y Laukkanen, plantearon y probaron la misma teoría de cómo se sube la frecuencia al hablar otro idioma. Todas las investigaciones coinciden en algo, el tono ya sea más bajo o más alto, es diferente.
Otro elemento a tener en cuenta, según la opinión de esta autora, es el sociocultural. Recuerde que cada lengua trae con ella los rasgos más sobresalientes de la cultura de donde proviene y parte de ellos se reflejan en la misma. Los adquirimos y nos apropiamos de ellos como un elemento de ese rico aprendizaje que presupone el estudio del nuevo idioma. Es inevitable entonces añadirle al habla un por ciento de estas características, que acompañan a la lengua y contribuyen a nuestro cambio de tono.
Estas son fundamentalmente las causas por las que cuando nos comunicamos en diversas lenguas, cambiamos igualmente nuestra voz. No estamos intentando ser otra persona, es sencillamente parte natural del proceso de expresarse correctamente en el idioma extranjero. ¡Tome nota!