Por Alicia Serrano Coya
Bienvenidos a la sección Psicología para la Vida, en esta oportunidad abordaremos el tema de la depresión, debido a que el pasado 13 de enero se celebró el día mundial de lucha contra esta enfermedad. Se instauró esta fecha con el objetivo de sensibilizar, orientar y prevenir a la población sobre esta patología vinculada a la salud mental, que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.
Según la Organización Panamericana de la Salud, 1 de cada 4 personas transita un trastorno de salud mental en alguna etapa de su vida, siendo la depresión una de las más frecuentes, afectando a personas de todos los grupos etarios. Es considerada la principal causa de discapacidad a nivel mundial, convirtiéndose en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad, y puede causar gran sufrimiento, alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede incluso llevar al suicidio.

Hay diversos factores que contribuyen a la aparición de este trastorno, inciden factores biológicos, psicológicos y sociales. Las características más habituales de los cuadros depresivos son: tristeza permanente, falta de motivación, pérdida de interés o placer en las actividades de la vida cotidiana, aislamiento, alteraciones del sueño, cambios en el apetito o en el peso, falta de concentración y sensación de cansancio, sentimiento de culpa excesiva, falta de esperanza en el futuro, pensamientos de muerte o de suicidio.
Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves. Ante síntomas como los mencionados anteriormente es importante buscar información y ayuda psicológica y médica de forma inmediata.
Desafortunadamente el estigma sigue siendo la principal barrera para que las personas pidan ayuda, la sociedad ha creado un gran tabú en torno a las personas que padecen alguna enfermedad mental.
El concepto que la mayoría de la gente tiene sobre las enfermedades mentales es completamente erróneo. Y eso en gran parte es debido a la falta de conocimiento sobre estas. Superar un episodio depresivo requiere orientación médica especializada y apoyo por parte del entorno afectivo y familiar del paciente.
Nadie está exento de sufrir una enfermedad mental, es por ello que debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen. Puedes compartirnos en los comentarios tus experiencias sobre cómo tú, o alguien cercano a ti venció este padecimiento.