Para mantener vivo el legado del rey del doble sentido y al mismo tiempo, contribuir al estudio y preservación de la memoria musical cubana, fue constituida la Cátedra Honorífica de Música Cubana Faustino Oramas Osorio, adscrita a la Facultad de Ciencias de la Educación de la universidad holguinera.
El acto de creación, considerado por varios asistentes como un suceso cultural de elevado significado, se desarrolló en la sede José de la Luz y Caballero, con la presencia de autoridades universitarias, músicos y artistas del territorio, así como investigadores que contribuyen con su trabajo al desarrollo y conservación del patrimonio musical cubano.
La fecha para la constitución marca la jornada de la desaparición física del juglar holguinero que cultivó un género picaresco, con fuerte arraigo popular y que invita a mantener vivo en las nuevas generaciones. Aquel 27 de marzo, doce años atrás, sembramos al Guayabero, afirmó Richard Ronda, representante del Septeto musical Los Guayaberos que tuvo a su cargo el cierre artístico de la jornada.
Durante la jornada, que además contó con la presencia de Francisco Sánchez Ávila (Lele), considerado como uno de los mejores percusionistas de Cuba, se anunciaron como principales líneas de trabajo de la Cátedra: estudio y promoción de los principales géneros y ritmos cubanos; tutoría de trabajos investigativos, Grupos Científicos Estudiantiles, publicación de artículos y el desarrollo de soluciones informáticas; intercambio de experiencias con especialistas de otras instituciones; la planificación y ejecución de actividades extracurriculares y la organización de un Simposio Nacional de Música Cubana Faustino Oramas para la socialización de investigaciones sobre los valores estéticos y artísticos de la música cubana.
El MSc. Ramón Collado González, Presidente de la Cátedra, agradeció a los participantes por el apoyo recibido y compartió las opiniones del Maestro Guido López Gavilán, quien aceptó asumir la condición de Presidente de Honor.





