Por Jesús Turiño Claro / Estudiante de Psicología
¿Alguna vez te has detenido a pensar qué le da sentido a tu existencia?
Es una de las preguntas más profundas a las que nos enfrentamos, un descubrimiento personal que va más allá de simplemente existir, es entender el por qué estamos aquí y qué dirección le damos a nuestras vidas.
La existencia está llena de incertidumbres que debemos aprender e ir descifrando día a día, con nuestras vivencias y disfrutando cada proceso en cualquier esfera de nuestras vidas, una de las preguntas más relevantes y que nos invita a la reflexión sobre la búsqueda de propósito y significado es: ¿qué realmente significa vivir? Y es que para vivir solo necesitamos existir, no hace falta un manual que nos diga cómo hacerlo, pero si somos los responsable de darle propósito y significado a nuestra existencia.
Debemos dialogar con nuestro interior y desde a subjetividad, tener un momento de cuestionamiento constructivo que nos ayude a evaluar nuestros valores, metas, códigos y creencias ¿Qué necesito? ¿Qué he alcanzado? ¿Qué me impide obtener mi objetivo? ¿Qué pasos he dado?
Buscar sentido de existencia a menudo lo relacionamos con el deseo de encontrar la felicidad ¿Es que acaso el sentido de la vida se resume únicamente a alcanzar la felicidad?
Nos sumergimos tanto en el deseo de ser feliz que muchas veces olvidamos que no todo lo que te da felicidad le da sentido a la vida, porque la felicidad a menudo es momentánea. Podemos vivir momentos de alegría, diversión o satisfacción que experimentamos de forma temporal. Pero estas experiencias, aunque gratificantes, son transitorias. Disfrutar de una película, una comida deliciosa o una salida con amigos son placeres que, aunque agradables, no siempre aportan un significado más profundo a nuestras vidas.
Sentido de existencia es encontrar valor y propósito a lo que hacemos, requiere reflexionar sobre nuestros deseos personales, aspiraciones, metas y sueños por cumplir, y disfrutar el proceso y aprender a encontrar significado en cada paso de nuestra vida aunque no los alcancemos, porque a menudo, estamos tan enfocados en las metas que olvidamos apreciar el camino que recorremos.
Y es que de eso se trata la vida, de vivirla, de disfrutar cada paso que damos, aprovechar cada experiencia porque hasta de los malos momentos aprendemos, porque somos los creadores de nuestra propia historia, los que guiamos el hilo conductor de nuestra existencia, porque nuestro paso por la vida es temporal pero las huellas que dejamos quedan para siempre.
Entonces es importante que usted se haga siempre la misma interrogante¿Qué es sentido de vida? Pero sobre todo pregúntese ¿Qué le da sentido a mi vida?Al igual que la felicidad darle sentido a nuestras vidas no depende de agentes externos, es individual y nadie puede elegirlo por nosotros.

Debemos aprender a escuchar nuestros corazones, de tomarnos tiempo para meditar, mirar alrededor y ver lo atractivo que es existir, que la vida es un regalo que no podrás disfrutar dos veces y que vale la pena buscarle un sentido y un propósito que nos alimente el alma y las ganas de vivir.
Encontrarle sentido a nuestra existencia influye en nuestro bienestar emocional y mental y es que cuando usted siente que su vida tiene propósito y un sentido claro de dirección la existencia será más feliz, resiliente y construir un camino más alineado con nuestras aspiraciones y deseos.
Un sentido de vida claro nos permite superar los obstáculos y desafíos que enfrentamos en nuestra vida. Esta búsqueda personal impulsa a crecer, reflexionar sobre nuestra vida y a tomar decisiones coherentes con nuestros valores. Pero ¿Todas las personas tienen un sentido de la vida?
La búsqueda de sentido es una cuestión profundamente humana. Muchas personas encuentran significado en sus relaciones, el trabajo, la espiritualidad, o simplemente ayudando a los demás, mientras que otros pueden sentir que su vida carece de dirección o propósito. Recuerdo una anécdota muy reciente que ocurrió mientras realizaba un trabajo en la universidad, dónde se realizaron varias encuestas a personas de diferentes edades, y mi atención se centró en una joven la cual dijo ” tengo 19 años, soy estudiante universitaria, debería sentirme plenamente satisfecha pero siento que mi vida está vacía, mi vida carece de propósito y sentido”. En ese momento solo tuve una interrogante en mi mente: ¿Cómo poder fomentar el sentido de la vida en los jóvenes?
Fomentar el sentido de la vida en los jóvenes es una tarea que depende del aporte de todos, incluyendo al profesor como generador de sentido de vida. Los profesores cumplen un rol fundamental que puede marcar la diferencia a la hora de vivenciar el proceso. Ellos deben fomentar el tránsito universitario como un proceso donde los jóvenes se vayan construyendo, es importante el trabajo de los procesos y de los institutos universitarios para poder fomentar lo que es el sentido de la vida, debido a que pueden ser ellos los primeros que presenten y estimulen este tema a los jóvenes.
Se deben crear espacios seguros donde los jóvenes puedan explorar sus valores, intereses, creencias y aspiraciones, incentivar la reflexión sobre quiénes son, qué les apasiona, qué les da sentido a la vida y qué desean dejar como legado.
También es muy importante para fomentar el sentido de la vida enseñarles a los jóvenes como expresar sus emociones, ideas y necesidades de forma asertiva, a escuchar con atención y a resolver conflictos de manera constructiva, esto podemos lograrlo a través de talleres de comunicación.
Construir un sentido de vida no es un destino, sino un proceso continuo, cada experiencia positiva o negativa forma parte de nuestra historia y mientras avanzamos hacia el futuro, démosle un abrazo a la incertidumbre como una invitación al crecimiento personal, encontrar propósito a nuestra existencia es una aventura que vale la pena emprender porque todos tenemos la oportunidad de descubrir lo que realmente da significado a nuestra existencia.