Bienvenidos a Al alcance de un clic ¡Esta esta era la sección con la que quería empezar el nuevo curso! Solo que demoré un tanto porque necesitaba colegiar datos y comprobar funciones en el móvil.
Si, lo confieso: soy de los que tienen el móvil casi como una extensión del brazo o un apéndice de la mano. Mi justificación es sencilla: lo utilizo para trabajar y mi trabajo es de 24 por 7. Cuando no estoy trabajando directamente, estoy buscando datos para luego trabajar.
Pero es solo una excusa. Lo cierto es que la mitad del tiempo que lo estoy utilizando es realmente trabajo objetivo. Lo demás…ustedes saben…
En varias ocasiones he tratado de poner límites, igual que algunos de los fumadores empedernidos que conozco. He usado varias técnicas y en ese ir y venir de promesas, adquirí cierta experiencia que me permite darles algunos consejos para dejar de estar conectado al teléfono más tiempo de lo debido o recomendado.
Lo primero es que debes prometerte (no me funcionó, soy malo en lo de las promesas) usarlo solo lo necesario, sobre todo cuando llegues a casa. Aprovecha para esto fechas como año nuevo, tu cumpleaños o cualquier día que te sientas con la determinación. Pero esfuérzate por cumplirte el compromiso.
Te doy unas técnicas que puedes poner en práctica. Lo primero es que no estamos solos. Hazle saber tu compromiso a un familiar o persona cercana en tu convivencia para que te ayude y te señale al momento de pegarte al celular, incluso que lo guarde por ti. Por supuesto que deberás hacerle caso –en eso fallé.
Dos: pon el dispositivo en un lugar poco accesible, lejos de ti, que no te sea fácil alcanzar o donde no lo estés viendo constantemente. Eso hará que se te dificulte llegar hasta él. Aprovecha y ponlo a cargar y no lo toques en el tiempo que sabes que demora la carga.
La tercera es más fácil. Si necesitas llamar a alguien utiliza el fijo si lo tienes en casa. Si, por casualidad, es del trabajo y te piden una información que solo tienes en el móvil, usa la excusa de que ¨está sin carga¨ y lo mandas luego. Para nosotros ese es un argumento de peso porque hay que cuidarlo.
Si llegaste hasta aquí es porque eres de estos ¡Te conozco! En tu próxima incursión por X visítanos en @univholguinera. Allí te enteras de la actualidad universitaria y puedes dejarnos tus comentarios. Sigamos adelante.
El cuarto requiere de más creatividad. En la casa proponte actividades que no lleven teléfono ni conectividad. Leer es una de mis sugerencias, pero libros físicos, de los de siempre, de los que puedes sentir su olor y el tacto del papel de las páginas. También puedes crear otras dinámicas familiares o irte sin el móvil, a dar un paseo por el barrio o una caminata para despejar.
Estas opciones requieren de ayuda y, sobre todo, de una gran fuerza de voluntad y determinación. La dependencia del teléfono es como una especie de adicción. Lo cierto es que cuando pasas mucho tiempo con el móvil pueden llegar a aparecer problemas físicos, como de la visión y otros sicológicos. Eso sin contar el tiempo que dejas de pasar con los tuyos, con los que quieres y te quieren.
En la segunda parte de esta sección, dentro de dos semanas, te muestro como puedes reducir el tiempo frente a la pantalla desde el propio dispositivo. Es posible hacerlo sin tener que instalar nada más ¿Te animas a seguirnos? Si eres de los que se pegan al móvil y has tratado de dejarlo un tiempo, dinos qué hiciste, cuáles técnicas usaste. Nos vemos en la próxima sección para seguir estando al alcance de un clic.