Continuidad de Ferrara al frente de la Embajada cubana en Washington (1926-1928): La visita de Machado a Estados Unidos


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Gerardo Machado y Morales se convirtió en el primer presidente de la República neocolonial que visitó a la nación norteña.

Gerardo Machado y Morales se convirtió en el primer presidente de la República neocolonial que visitó a la nación norteña.

Continuando el tratamiento al artículo anterior, esbozamos que uno de los momentos más intensos que vivió la Embajada cubana en los Estados Unidos fue la visita de un presidente cubano a ese país. De esta forma, Gerardo Machado y Morales se convirtió en el primer presidente de la República neocolonial que visitó a la nación norteña.[1] Aclaramos aquí que ya Machado había visitado ese país como presidente electo en abril de 1925, tres semanas antes de tomar posesión oficial del cargo y ahora en 1927 repetiría como presidente oficial.

Por MSc. Paul Sarmiento Blanco

Departamento de Historia

Según el propio Embajador cubano, el viaje de Machado comenzó siendo una gran sorpresa para la propia misión diplomática y terminó siendo un gran éxito para la diplomacia cubana de la época.[2] A principios de 1927 a Machado se le antojó visitar ese país y antes de consultarlo con Ferrara lo planeó a Enowch Crowder quien desde 1923 fungía oficialmente como Embajador de Estados Unidos en La Habana. Resulta que Crowder había cursado una invitación al presidente cubano a participar en la Reunión Anual del “Gridiron Club” en Washington. Según el Embajador Ferrara, conocedor de la diplomacia de la época y las reglas del protocolo entre los dos países que acababan en 1925 de sellar el acuerdo acerca de la jurisdicción de la isla de Pinos sobre Cuba, no era conveniente que el presidente norteamericano se viera con Machado en un Club sin ser invitado por el gobierno yanqui. Resulta que una de las directrices del banquete del Gridiron Club era la crítica sarcástica al presidente Calvin Cooligde y a las figuras políticas prominentes que se presentaran a esa reunión anual, y seguramente Machado iba a ser objeto de burla si se presentaba al Club.

Con el propósito de organizar la visita de Machado, Ferrara tuvo que conectarse con el departamento de Estado e informar que aunque él como Embajador no estaba de acuerdo con la presencia de Machado en el Gridiron Club, si promovía la idea que Machado visitara a Cooligde para ser invitado a La Habana. “(…) informado por mí acerca de la inconsistencia de su presencia en el Gridiron Club debido a lo complicado del protocolo, Machado informó a Crowder en La Habana que se encontraba enfermo y que yo asistiría por él al club de magnates norteamericanos”[1]

El 9 de marzo de 1927, el Secretario de Estado de Machado, Rafael Martínez Ortiz, informaba a Kellog, Secretario de Estado de Estados Unidos, que el viaje de Machado a Estados Unidos se retrasaba por encontrarse enfermo el Presidente Cubano. Se escondía ante la opinión pública su enfrentamiento diplomático con Ferrara.

El miércoles 20 de abril de 1927 arribó Gerardo Machado y Morales a Estados Unidos por Key West.

El miércoles 20 de abril de 1927 arribó Gerardo Machado y Morales a Estados Unidos por Key West.

En definitiva la visita de Machado se retrasó por lo que la Embajada cubana en la capital norteamericana tuvo tiempo de organizar determinados detalles. El miércoles 20 de abril de 1927 arribó Gerardo Machado y Morales a Estados Unidos por Key West. El tren Havana lo trasladó a Washington ese día a las 6:30pm. Entre el 24 y 26 de abril de ese año, Machado sostuvo varios encuentros con personalidades políticas norteamericanas incluidas una entrevista oficial con Calvin Cooligde. En la misma el gobernante cubano tanteó a su homologo yanqui la posibilidad de hablar sobre la Enmienda Platt, pero el mismo sorteó con recursos cínicos la problemática de la Enmienda Platt, incluso, diciéndole al propio mandatario cubano que a “los cubanos no le molestaba la Enmienda Platt, para que quieren quitarla”[2]Una típica respuesta hegemónica ante un presidente que realmente no sentía el nacionalismo que propugnaba y que ya en ese contexto de 1927 daba los primeros pasos para convertirse en dictador.

Eso fueron los aspectos esenciales de la visita de Machado a Estados Unidos en 1927 que reflejó los diversos rasgos de subordinación de la política cubana a Washington, en una etapa que pujaba un interesante nacionalismo radical que el propio Machado y ni siquiera Cooligde pudieron obviar.


[1] Orestes Ferrara, ob cit, pág. 309.

[2] Ibíd., pág. 310.


[1] Generalmente esta visita ha sido poco abordada por la historiografía cubana más reciente. Predominan en historiadores como Rolando Rodríguez, Julio Le Riverend, Francisca López Civeira y Jorge Renato Ibarra criterios politizados comparando a Machado como un simple seguidor y adulador de los norteamericanos. Para realizar un estudio más coherente y medido es necesario escudriñar en las memorias de Orestes Ferrara quien fuera el encargado de organizar el viaje del aun no dictador cubano a Washington en 1926.

[2] Orestes Ferrara marino: Memorias de tres siglos, pág., 307

Lic. Yudith Rojas Tamayo

Lic. Yudith Rojas Tamayo

Lic. en Periodismo. Profesora e investigadora de la Universidad de Holguín y Periodista de la emisora Radio Angulo. Especialista de la Dirección de Comunicación Institucional.
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About Lic. Yudith Rojas Tamayo

Lic. en Periodismo. Profesora e investigadora de la Universidad de Holguín y Periodista de la emisora Radio Angulo. Especialista de la Dirección de Comunicación Institucional.